{"id":8780,"date":"2009-09-09T09:09:00","date_gmt":"2009-09-09T07:09:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-11-12T15:09:41","modified_gmt":"2024-11-12T14:09:41","slug":"los-navarret-y-el-mar-primi-necega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/2009\/09\/09\/los-navarret-y-el-mar-primi-necega\/","title":{"rendered":"Los Navarret y el Mar &#8211; Primi N\u00e9cega"},"content":{"rendered":"<p><em>Los Navarret y el Mar<\/em><\/p>\n<p><em>Primi N\u00e9cega&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span>En Ribadeo todos conocen a la familia Navarret, que arrib\u00f3 procedente de Santander. La vieja historia comienza a principios del siglo XX, cuando el abuelo Gustavo, marinero de profesi\u00f3n, se embarc\u00f3 en la aventura de probar fortuna en tierras gallegas. Y un buen d\u00eda, con su esposa, que tambi\u00e9n era santanderina, y sus seis hijos lleg\u00f3 al puerto de Ribadeo a bordo de aquellos barcos de cabotaje que por aquel entonces navegaban por toda la costa como medio de transporte.<\/p>\n<p><span>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span>Sus hijos se fueron acomodando, se hicieron hombres, Uno de ellos se cas\u00f3 con \u2018Pura da Crixa\u2019, de cuyo matrimonio nacieron cinco hijos, entre ellos Pepe, al que yo conoc\u00ed hace a\u00f1os aqu\u00ed en Ribadeo, que ser\u00e1 m\u00e1s o menos protagonista de esta cuartilla.<\/p>\n<p><span>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span>Me contaba su infancia en Porcill\u00e1n, rodeado de mar, barcas y trabajos: \u00abFuimos a la escuela. El maestro era un se\u00f1or llamado don Antonio, bastante serio pero no malo. M\u00e1s tarde, marchamos para la calle nueva, hoy Trinidad, casi enfrente de la casa de Panchita Acevedo. Era un caser\u00f3n  grande, ten\u00edamos de maestro a Jos\u00e9 Novo, padre del que fue m\u00e9dico en esa misma calle, Manolo Novo. All\u00ed, como eran tiempos de la Rep\u00fablica, nos daban el desayuno, leche, caf\u00e9, chocolate y unos bollos calentitos, del horno de la casa de Gayol. Pero esto dur\u00f3 un a\u00f1o escaso, al entrar un nuevo gobierno se cerr\u00f3 esta escuela y nos trasladaron a Porcill\u00e1n, en la casa de la Aduana \u2013nueva entonces- donde ten\u00edamos tres profesores: Jos\u00e9, Joaqu\u00edn y para las ni\u00f1as, Rosa. A los doce a\u00f1os, mi hermano Justo y yo salimos de la escuela para ayudar a nuestro padre, la trainera ya no exist\u00eda, ten\u00edamos otra embarcaci\u00f3n peque\u00f1a llamada \u2018Sotileza\u2019, en homenaje a un escritor santanderino que mi padre le\u00eda, llamado Jos\u00e9 M. de Pereda.<\/p>\n<p><span>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span>Pero llegaron los tiempos de la guerra y nuestro padre como tantos fue preso. Entonces fue grande la lucha, para nosotros \u2013me dec\u00eda Pepe recordando&#8230; y con sus ojos fijos en la r\u00eda segu\u00eda diciendo- no quiero contar penas&#8230; \u00a1para que!. Te dir\u00e9 que un d\u00eda mi hermano y yo, con 17 a\u00f1os, fuimos al banco que entonces hab\u00eda en Ribadeo a pedir un pr\u00e9stamo para comprar un aparejo nuevo, que no ten\u00edamos ninguno. Entramos y pedimos hablar con el director, que nos atendi\u00f3 enseguida,  pero al ver que all\u00ed no ten\u00edamos cuenta ni libreta, muy educadamente nos dijo que sin aval&#8230; nada. Y dicho aval, todav\u00eda lo recuerdo hoy. Salimos de aquella oficina pensando, vaya, ni siquiera cre\u00eda que lo devolver\u00edamos en la primera marea. Salimos de all\u00ed tristes, a m\u00ed me daba ganas de llorar, qu\u00e9 haremos ahora, pens\u00e1bamos. Pero lo que son las cosas, por el camino nos encontramos a un amigo de nuestro padre y nos pregunt\u00f3 qu\u00e9 nos pasaba. Existen los milagros, amiga m\u00eda, aquel se\u00f1or bueno y honrado volvi\u00f3 con nosotros al banco y all\u00ed nos dieron el dinero que necesit\u00e1bamos. Quieres ver que a las dos semanas se lo devolvimos todo. Un d\u00eda volvi\u00f3 nuestro padre, muy enfermo y triste. Nosotros hab\u00edamos vendido la \u2018Sotileza\u2019 y compramos otra m\u00e1s grande que se llamaba \u2018La Tierruca\u2019, otro libro de Pereda, como homenaje a nuestro padre, que era un gran lector de los libros de este escritor y su \u00fanico consuelo antes de morir eran estos libros que le tra\u00edamos de la biblioteca\u00bb.<\/p>\n<p><span>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span>En el aspecto personal, \u00e9l contin\u00faa contando que \u00abyo ya estaba casado, con la novia de mi vida, Carmi\u00f1a. Tuvimos cinco hijos, cuatro varones y una mujer, a los que siempre di estudios, pero que tambi\u00e9n trabajaron y siguen trabajando en el mar, antes a mi lado con mis ense\u00f1anzas, y ahora son ellos los que mandan. Mis hijos, como otros pudieron hacer sus carreras y oficios en tierra, pero ah\u00ed les tienes, en la \u00faltima embarcaci\u00f3n que en el 62 compramos y fue construida en Foz, en el astillero de Santiago.<\/p>\n<p><span>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span>Bueno, le pregunto a Pepe Navarret, y lo del nombre del barco, c\u00f3mo fue: \u00abPues ver\u00e1s, nosotros quer\u00edamos ponerle el nombre de otro libro de Pereda, pero cuando fuimos a la Ayudant\u00eda para inscribirla, estaba un funcionario que trabajaba all\u00ed entonces y que se llamaba Gago y nos dijo: \u2018Bueno, xa est\u00e1 ben de tanto Pereda, cham\u00e1delle Navarret para que as\u00ed os lembren sempre os de poraqu\u00ed\u2019\u00bb. Y as\u00ed Pepe, emocionado se me queda mirando y me dice: \u00abpor unha vez, ese Gago ti\u00f1a raz\u00f3n, e Navarret se chamou\u00bb.<\/p>\n<p><span>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span>Y as\u00ed fue la historia de este ribadense que desde muy peque\u00f1o naveg\u00f3 sobre un madero o una tabla, era igual. Hoy sus hijos salen a la mar, a la pesca de bajura y felices sonr\u00eden desde el puente del Navarret, que cual reliquia se cimbrea en Porcill\u00e1n, como recuerdo de aquel antiguo puerto de pesca que en otros tiempos existi\u00f3 en Ribadeo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Navarret y el Mar Primi N\u00e9cega&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;En Ribadeo todos conocen a la familia Navarret, que arrib\u00f3 procedente de Santander. La vieja historia comienza a principios del siglo XX, cuando el abuelo Gustavo, marinero de profesi\u00f3n, se embarc\u00f3 en la aventura de probar fortuna en tierras gallegas. 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