{"id":1580,"date":"2023-08-05T22:46:00","date_gmt":"2023-08-05T20:46:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-10-23T16:00:40","modified_gmt":"2024-10-23T14:00:40","slug":"construccion-de-la-nueva-colegiata-de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/2023\/08\/05\/construccion-de-la-nueva-colegiata-de\/","title":{"rendered":"CONSTRUCCI\u00d3N DE LA NUEVA COLEGIATA DE RIBADEO. Jos\u00e9 Mar\u00eda Rodr\u00edguez D\u00edaz (2009)"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Un texto sobre historia que se ve ampliado no <a href=\"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/2011\/03\/presentacion-de-la-colegiata-de-ribadeo_06.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">libro de Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/a> sobre a <a href=\"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/search?q=colegiata+de+Ribadeo\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Colegiata de Ribadeo<\/a>.&nbsp;Un \u00faltimo apunte antes da entrada de Jos\u00e9 Mar\u00eda: aqu\u00ed se manifesta xa a diferenza da realizaci\u00f3n (neste caso, dunha obra) de xeito directo pola administraci\u00f3n ou \u00f3 mellor postos (privado, \u00f3 que ir\u00e1 parar o orzamento p\u00fablico).<\/p>\n<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\" class=\"tr-caption-container\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2023\/08\/colegiatadeRibadeo20.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"363\" src=\"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2023\/08\/colegiatadeRibadeo20.jpg\" class=\"wp-image-1581\" width=\"484\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Imaxe cortada do libro &#8216;La Colegiata de Ribadeo, de Jos\u00e9 Mar\u00eda Rdguez.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><em><br \/>\nJueves, 16 de julio de 2009<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\nCONSTRUCCI\u00d3N DE LA NUEVA COLEGIATA DE RIBADEO<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    \u2022 Publicado por jmrd_ribadeo a las 12:26<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n   El paso del tiempo hab\u00eda dejado marcadas sus huellas en la vieja Colegiata, antigua catedral de don Pelayo. Su estado ruinoso, tantas veces criticado por los obispos en sus Mandatos con motivo de sus visitas a Ribadeo, hac\u00eda temer al concejo una desgracia. Ante la gravedad de tal amenaza, el concejo acord\u00f3 encargar un informe sobre el peligro real de derrumbe. El resultado del reconocimiento era demoledor: dec\u00eda que \u201cel arco de la capilla mayor tiene una abertura de m\u00e1s de una pulgada, que las dovelas est\u00e1n desunidas y, en fin, que estando inclinados y podridos los pies derechos (columnas), si no se vino abajo todo, lo que podr\u00e1 suceder cualquier d\u00eda, es por la solidez del muro principal que tiene tres pies y medio de espesor\u201d.  Ante un informe tan demoledor el concejo acord\u00f3 el traslado inmediato de la parroquia, previo el visto bueno del obispo, a la capilla del hospital de San Sebasti\u00e1n.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    Era el a\u00f1o 1777. En vista del estado \u201cindecente, ruinoso y pobre\u201d en que se hallaba la Colegiata, reunido en sesi\u00f3n solemne y extraordinaria, el concejo acord\u00f3 incoar el expediente de reedificaci\u00f3n de un nuevo templo e iniciar la tramitaci\u00f3n de su expediente en Madrid. Para ello recab\u00f3 la ayuda del obispo D. Jos\u00e9 Francisco Losada y Quiroga para que, en vista de la urgencia y grave necesidad que ten\u00edan de ella, apoyase ante el rey Carlos III tan justa petici\u00f3n, dada la escasez de fondos de la f\u00e1brica para hacer frente a la construcci\u00f3n de una nueva.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    Pero los a\u00f1os pasaban y la respuesta de Madrid no se llegaba. Y Ribadeo segu\u00eda sin fondos para la construcci\u00f3n de la Colegiata. Por ello, el concejo acord\u00f3 pedir al Supremo Consejo Real de Castilla la concesi\u00f3n de un impuesto especial: un real de vell\u00f3n por cada fanega de sal que se vendiese en los alfol\u00edes de Ribadeo destinado a los gastos de reconstrucci\u00f3n de la Colegiata. La contestaci\u00f3n del Consejo Real concediendo el arbitrio y facultando al concejo para poner otros, como de hecho hizo con el de los licores y aguardientes, no lleg\u00f3 hasta el a\u00f1o 1782.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    Con estas buenas noticias el concejo se puso manos a la obra. Se comenz\u00f3 a extraer piedra para la obra de una cantera de la Villavieja y a gestionar la piedra de canter\u00eda que vendr\u00eda de San Cipri\u00e1n. Mientras tanto, el Consejo Real encarg\u00f3 los planos al arquitecto Qui\u00f1ones, que presupuest\u00f3 la obra en 230 000 reales. Pero estos planos no fueron del agrado del concejo a quien el templo dise\u00f1ado por ese arquitecto pareci\u00f3 demasiado pobre y peque\u00f1o para el n\u00famero de habitantes. Entonces, el Consejo Real encarg\u00f3 otros planos al arquitecto Machuca, m\u00e1s ambiciosos y elaborados. El presupuesto ascend\u00eda ahora a 750 000 reales. El nuevo templo dise\u00f1ado era ahora magn\u00edfico, como correspond\u00eda a su rango de Colegiata y digno de la villa de Ribadeo. De orden d\u00f3rico en el interior, toscazo en el exterior y j\u00f3nico en su fachada principal, reun\u00eda una bella y armoniosa mezcla de estilos que har\u00eda exclamar m\u00e1s tarde al arquitecto Diego de Ochoa que \u201csi se sigue con la magnificencia con que se ha principiado ser\u00e1 el m\u00e1s magn\u00edfico que se encontrar\u00e1 en el Reyno de Galicia\u201d. En 1788, desoyendo los consejos del arquitecto Machuca que en sus \u201cCondiciones\u201d recomendaba hacerla por administraci\u00f3n, el concejo acord\u00f3 efectuar la subasta de la obra. Una lamentable decisi\u00f3n, fuente de futuros problemas y de la que el pueblo, encabezado por Antonio Raimundo Ib\u00e1\u00f1ez, se quejar\u00eda amargamente m\u00e1s tarde. La obra fue adjudicada al contratista Van-den y la direcci\u00f3n de la misma al arquitecto Ferro Caaveiro.  En el mes de julio de este a\u00f1o de 1788 se procedi\u00f3 al replanteo de la nueva obra que, al rev\u00e9s de la Colegiata vieja que estaba orientada de sur a norte, se acord\u00f3 situarla mirando hacia el oriente, con la puerta principal dispuesta hacia el noroeste. Y, por fin, comenzaron las obras.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    Pero, como la felicidad es ef\u00edmera y enga\u00f1osa, la suerte le volvi\u00f3 la espalda a Ribadeo. Despu\u00e9s de tan exitoso comienzo, a partir de ahora se iban a suceder  una serie de problemas y dificultades que impedir\u00edan llevar a buen puerto el proyecto. A partir de los primeros pasos de la construcci\u00f3n empezaron a llover las quejas, disensiones y reclamaciones sobre la forma de ejecutar los trabajos. El d\u00eda 1 de septiembre los diputados del com\u00fan se quejaron ante el alcalde de que no se estaban cumpliendo las condiciones de la contrata impuestas por el arquitecto Machuca, autor de los planos. Se quejaron, entre otras cosas, de que la cimentaci\u00f3n estaba siendo mal ejecutada, pues la anchura de los cimientos no era la adecuada ni se estaba utilizando en las mezclas la arena de Dompi\u00f1or, tal como se hab\u00eda acordado en el pliego de condiciones. El alcalde dio cuenta inmediata de esta queja al arquitecto Ferro Caaveiro, para que informase al concejo sobre la veracidad de esta denuncia.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    Y mientras la construcci\u00f3n continuaba a ritmo muy lento, los desencuentros entre el concejo y el contratista y el arquitecto se sucedieron hasta que, finalmente, fueron despedidos de la obra y denunciados ante Consejo Real que los conden\u00f3 a devolver lo percibido.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    Escarmentado el concejo, opt\u00f3 ahora por seguir la recomendaci\u00f3n de Machuca. Contrat\u00f3 al arquitecto Diego de Ochoca para la direcci\u00f3n de la obra y a los aparejadores Vidal y Touri\u00f1o, quienes empezaron por derribar lo construido y reforzar los cimientos para empezar de nuevo la construcci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    Pero las obras segu\u00edan a ritmo muy lento. En su visita pastoral a Ribadeo, en el a\u00f1o 1803, el obispo D. Andr\u00e9s Aguiar y Caama\u00f1o se quejaba del notable retraso de las mismas, pues la obra sobresal\u00eda a\u00fan muy poco de los cimientos y, \u201cdebido a su magnificencia, la ostentaci\u00f3n de la planta, la seguridad y el buen aspecto de su arquitectura, necesita de algunos empujones para poder llevarla a buen t\u00e9rmino en el espacio previsto\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    Pero los pr\u00f3ximos acontecimientos jugaron en contra de la Colegiata y de Ribadeo. El a\u00f1o 1808 signific\u00f3 el final de tan ambicionado proyecto. Un proyecto al que, tanto el concejo como los vecinos de la villa, se hab\u00edan entregado con ilusi\u00f3n y trabajo durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Un proyecto que tantos sue\u00f1os e ilusiones aliment\u00f3 entre las gentes de Ribadeo y que le supuso grandes sacrificios econ\u00f3micos durante los 45 largos a\u00f1os que dur\u00f3 el impuesto dedicado a las obras. Un proyecto que, seg\u00fan reconoc\u00edan arquitectos y obispos, hoy hubiera significado para Ribadeo gozar de uno de los mejores templos de Galicia, con rango de Colegiata. Pero las tristes consecuencias que jugaron en su contra, derivadas de la guerra contra los franceses, fueron decisivas. Los recursos econ\u00f3micos concedidos por la corona, que generaban los impuestos destinados a las obras de la Colegiata, fueron reclamados por los dos bandos en lucha para hacer frente a los gastos de la guerra. Y las arcas municipales quedaron exhaustas.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    En la visita pastoral que en el a\u00f1o 1831 hizo a Ribadeo el obispo D. Francisco L\u00f3pez Borric\u00f3n, se quejaba de las condiciones en las que se estaba ejerciendo la vida parroquial en la peque\u00f1a capilla del Hospital y de la paralizaci\u00f3n de las obras del nuevo templo del que dec\u00eda que la obra \u201cestaba elevada 5 varas sobre sus cimientos, en paredes solid\u00edsimas y columnas de la mayor firmeza, todo sobre una planta verdaderamente grande y majestuosa\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n    Pero con el abandono del proyecto la obra fue finalmente derruida. Las piedras sobrantes fueron a parar a la torre del reloj, al cementerio, al muelle de Figueirua y hasta al ferrocarril de Vilaodrid. Pasado el tiempo, en su lucha por conservar los antiguos honores y privilegios que ten\u00eda la villa y en vista de que se le hab\u00eda suprimido el t\u00edtulo de Real Colegiata, el concejo, en un \u00faltimo esfuerzo por recuperar su honor y su gloria pasada, acord\u00f3 dirigirse a S. M., la reina Isabel II, en fecha 23 de septiembre de 1852, solicitando la restauraci\u00f3n del t\u00edtulo y cuatro racioneros dotados para la villa. Una petici\u00f3n que ser\u00eda ignorada.<\/em><\/p>\n<p><em><\/p>\n<p>    Un gran proyecto que acab\u00f3 en un estruendoso fracaso y cuya inversi\u00f3n hab\u00eda ascendido a la suma de 900 000 reales de vell\u00f3n, aproximadamente, lo que signific\u00f3 una enorme sangr\u00eda para la villa, que tanto luch\u00f3, se esforz\u00f3 y se desangr\u00f3 durante 45 a\u00f1os para tener una iglesia digna heredera y representativa de sus antiguos a\u00f1os de esplendor.<\/em><\/p>\n<p><em><\/p>\n<p>    Y es as\u00ed como, despu\u00e9s de tan variopintas y desafortunadas vicisitudes por las que pas\u00f3 la obra de la Colegiata, acabaron esfum\u00e1ndose todos los sue\u00f1os e ilusiones que ten\u00edan las fuerzas sociales y pol\u00edticas del Ribadeo de entonces. Una historia, brevemente contada, que refleja todo el empe\u00f1o que Ribadeo hab\u00eda puesto en conservar la Colegiata, como testimonio de los honores y las grandezas pasadas y de haber tenido una sede episcopal. Una esperanza truncada por causa de una guerra que acab\u00f3 con sus esfuerzos y aspiraciones y se convirti\u00f3 en uno de los mayores fracasos que la villa haya tenido en toda su larga historia, que no fueron pocos.-<\/em><\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/search\/label\/Jos%C3%A9%20M%C2%AA%20Rodr%C3%ADguez\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Jos\u00e9 M\u00aa Rodr\u00edguez<\/a><\/em><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/2021\/05\/lembrando-jose-maria-rodriguez-obras.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Outros Artigos de Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/a>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Un texto sobre historia que se ve ampliado no libro de Jos\u00e9 Mar\u00eda sobre a Colegiata de Ribadeo.&nbsp;Un \u00faltimo apunte antes da entrada de Jos\u00e9 Mar\u00eda: aqu\u00ed se manifesta xa a diferenza da realizaci\u00f3n (neste caso, dunha obra) de xeito directo pola administraci\u00f3n ou \u00f3 mellor postos (privado, \u00f3 que ir\u00e1 parar o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1581,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"activitypub_content_warning":"","activitypub_content_visibility":"","activitypub_max_image_attachments":3,"activitypub_interaction_policy_quote":"anyone","activitypub_status":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[11,20],"class_list":["post-1580","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sen-categoria","tag-historia","tag-jose-ma-rodriguez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1580"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1580\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1581"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.amarinha.gal\/ribadeando\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}